Ya vimos en un post anterior la importancia de reducir al máximo los gastos de gestión y administración (TER) de nuestros productos de inversión colectiva. En este post vamos a seguir haciendo hincapié en la necesidad de mantener nuestros costes recurrentes lo más bajos posibles, pero centrándonos, esta vez, en las comisiones de los comercializadores (ver nuestros “10 mandamientos de #yomeloinvierto”)."Money often costs too much. - Ralph Waldo Emerson"
Reducir el coste a largo plazo
Nuestro punto de partida sigue siendo el mismo: Un gasto anual, sea el TER del producto/vehículo (fondo/ETF) o sea, como en este caso, la comisión de custodia del banco o sociedad de valores, se acumula exponencialmente en una importante merma final de nuestro patrimonio en virtud de la fórmula correspondiente del interés compuesto:

