jueves, 27 de junio de 2019

Guía práctica de #yomeloinvierto

Hemos cumplido casi un año con nuestro blog #yomeloinvierto y en este tiempo hemos podido cubrir ya prácticamente todos los conceptos teóricos que justifican nuestro planteamiento, el cual, una vez más, recordamos: renta variable completamente diversificada, a largo plazo y al mínimo coste (indexación o inversión pasiva), mediante vehículos de inversión colectiva de acumulación (ventajas fiscales).

Pero, después de toda esta teoría, quizá muchos lectores se sigan preguntando: muy bien, pero entonces, exactamente, ¿qué es lo que hago con mi dinero? Es por esto que en esta nueva entrada vamos a adoptar un enfoque eminentemente práctico, cubriendo, en la medida de lo posible, toda la casuística en lo que se refiere a las circunstancias de cada inversor. Sirva, pues, esta pequeña guía para asistir a nuestros lectores en la toma de sus decisiones.

¿Dónde está la bolita?

Por intentar ser originales, empezaremos en primer lugar por lo contrario de lo que proponemos, es decir, por aquello que precisamente recomendaríamos no hacer. Y aprovecharemos el lanzamiento de un producto que hemos analizado como excusa para ilustrar el asunto. Se trata de un ejemplo de propuesta para invertir que promete un ahorro en costes cuando, en realidad, termina siendo más caro que otras opciones equivalentes (y, por supuesto, muchísimo más caro que la inversión pasiva que recomendamos en nuestro blog).

Se trata de los perfiles de Myinvestor.es. Esto es lo que nos ponen en su publicidad:

6.- Tarifa plana en la comisión de gestión de tu perfil MyInvestor:
De 0,65% para posiciones en inversión de hasta 50.000€ y del 0,55% para posiciones en inversión superiores a 50.000€, en cualquiera de los perfiles MyInvestor (equilibrado, inversión, dinámico, agresivo y value). Andbank España S.A.U., en su condición de comercializador, percibe de las Gestoras de los Fondos: (i) en el caso de los perfiles equilibrado, inversión, dinámico y agresivo, una comisión de distribución entre el 0,79% y el 1,01%, y (ii) en el caso del perfil value un 71,50% estimado de la comisión de gestión, que te devolverá en el porcentaje correspondiente hasta minorar, en cualquier caso, la suma de la comisión de gestión y distribución a 0,55% o 0,65%, según corresponda.

Esto es, aparentemente, aceptable (sin ser óptimo*), pues nos permiten invertir en una cesta de fondos (distinta según el perfil), y sólo pagaríamos, según parece que podría deducirse del texto, unos gastos totales de 0,65% de la inversión anualmente, en el peor de los casos.

*Ejemplo más barato (óptimo): ETF Vanguard Global Value Factor UCITS ETF (IE00BYYR0B57) con un TER de 0,22% (y eso que, como cosa curiosa y rara, ¡encima este ETF es de gestión activa! – con lo que, supuestamente, estaría justificado un gasto superior…), que será el total de nuestro coste recurrente si lo contratamos en un distribuidor que no cobre custodia (que los hay). Nótese que habrá un coste de compra único inicial (recordemos que los ETFs operan como las acciones), generalmente de un 0,15%, según el bróker, pero, evidentemente, al no ser recurrente, no nos impacta prácticamente si nuestro horizonte es a largo plazo.

Pues al final no parece tan aceptable el planteamiento, una vez visto en detalle. Resulta que hemos hecho la prueba poniendo 10 eurillos en el perfil “Value”. Y lo que han hecho es comprarnos las participaciones correspondientes en el fondo de inversiónGestión Value A FI” de ISIN ES0125323008, de su propia gestora (Andbank), cuyas comisiones son, según vemos en nuestro querido morningstar:

O sea que, efectivamente, según la cláusula 6 del condicionado que vimos arriba, nos van a devolver, de la comisión de gestión (0,9%), aquello que excede del 0,65%, es decir, un 0,25%. Pero, ¿qué pasa con el 1,6% que va del 0,9% de comisión de gestión al 2,5% de gastos totales? Pues que nos lo comemos con patatas. Y, ¿qué gasto representa este 1,6% extra? Pues corresponde fundamentalmente a los gastos de los fondos en los que invierte este fondoGestión Value A FI”, pues es prácticamente un fondo de fondos:

Por resumir, no sólo estamos comprando fondos de gestión activa y pagando sus gastos correspondientes, el 1,6% aproximadamente (lo cual, ya dijimos en su día, no es lo que aquí recomendamos), sino que, encima, estamos pagando un 0,65% extra (después de que nos devuelvan generosamente el 0,25% pues, si no, el extra sería un 0,9%) para que Myinvestor nos los agrupe en una cesta y nos los venda/custodie (vale, que nos van a gestionar activamente dicha cesta – es decir, la gestión activa de los fondos que ya de por sí son gestión activa…).

Nuestra propuesta práctica


Visto el tema curioso de Myinvestor, entramos de lleno, ahora sí, a explicar nuestra propuesta práctica. Para ello empezaremos por aclarar los conceptos en torno al plazo y el origen de nuestro capital.

1. El plazo

Lo primero que hemos de saber es si el dinero que vamos a invertir lo vamos a necesitar a corto plazo o no. Vamos a distinguir solamente 2 casos extremos:

a. No necesito el dinero. Este será el caso en el que no vayamos a tener que disponer de nuestro capital, por poner una cifra, hasta pasados 15* años. Es el caso típico de quien ahorra e invierte periódicamente desde una edad temprana para la jubilación. Aquí entran también las situaciones en las que alguien pretenda vivir de su patrimonio desde ya, pero sus gastos anuales no superen el 4% del mismo, pues, como se vio en nuestra entrada anterior (¿Me puedo retirar ya?), se supone que el principal, actualizado con la inflación, pasará a los herederos mientras el afortunado inversor extrae su renta anual con el límite que hemos dicho.

b. necesito el dinero. Esta es la situación del resto de los casos que no se encuentren entre los descritos anteriormente. Por ejemplo, si alguien decide que necesita comprar un piso en los próximos 5 años, o cosas de este estilo.

*No es sencillo establecer la cifra límite. La razón por la que hemos elegido 15 años en nuestra propuesta viene de los datos históricos que tenemos de renta variable (utilizamos el S&P 500, que es de lo que hay más información disponible).

El informe que hemos tomado prestado de Fisher Investments muestra que, desde 1926, sólo cuando tomamos periodos de, por lo menos, esa duración, se cumple que siempre ha habido rentabilidad total positiva. Para periodos inferiores esto ya no siempre se ha venido cumpliendo (por ejemplo, aproximadamente un 5% de las veces, quien ha estado invertido exactamente 10 años desde 1926, ha perdido dinero). Esto se ilustra en la siguiente figura obtenida de dicho informe.

Frecuencia histórica de retornos totales positivos del S&P 500.


Insistimos en que es esencial saber en qué caso se encuentra cada cual, pues la propuesta práctica que vendrá a continuación será diferente. No obstante: si nuestra situación particular se encuentra al límite en lo que se refiere a los plazos (por ejemplo: me jubilo justo dentro de 14 años y medio y el dinero me lo voy a gastar en un yate...), o si no tenemos plena visibilidad en cuanto a dichos plazos, desde aquí sugerimos dividir nuestro patrimonio entre las dos propuestas que se plantearán a continuación con unos pesos porcentuales de acuerdo con las circunstancias particulares de dicha situación.

2. El origen de la inversión o la forma de ahorro.

A continuación, veremos la recomendación práctica para cada uno de los casos anteriores, pero distinguiendo según de dónde y de qué forma vengan las cantidades que vamos a destinar a la inversión. Para ello distinguiremos 3 situaciones diferentes:

a. Contamos ya con un capital considerable. Es decir, no hablaríamos de ahorro periódico, sino de colocar un dinero que ya tenemos (quizá lo tenemos en el banco, o en algún producto con comisiones elevadas que, como ya hemos visto, no es óptimo, etc.)

b. Ahorro periódico elevado. Para quienes son capaces de ahorrar con cierta frecuencia (como mínimo cada 6 meses) una cantidad suficiente como para permitirse entrar en un ETF con dicha periodicidad sin incurrir en un exceso de comisión de compra. Lo explicamos a continuación:

Partimos de la base de que preferimos ETFs a Fondos, pues sus costes recurrentes son menores (ver post anterior sobre ETFs). Por regla general, los bancos/brokers tienen una estructura de comisiones de compra de ETFs (la misma que para acciones) que es un porcentaje sobre el monto con un mínimo. Por ejemplo: 0,15% de comisión de compra con un mínimo de 15 euros para ETFs adquiridos en plazas europeas (E.g. Xetra) – este es el caso, por ejemplo, de Selfbank* (el resto son similares - pero ya sabe: busque, compare, y que no le cobren comisión de custodia). En este caso, en el momento de comprar las participaciones, tanto si invertimos 100 euros como si invertimos 10.000, pagaremos la misma comisión de compra (15 euros). Es por ello que, para inversiones periódicas bajas (muy por debajo del óptimo, en este caso, de 10.000), a priori no es recomendable en absoluto entrar de primeras en ETFs (salvo que consolidemos antes, a lo largo de un tiempo, en otro producto – lo veremos a continuación).

*Curiosamente, para ETFs y acciones comprados en mercados europeos, Selfbank cobra 0,15% hasta 10.000 euros de compra, con un mínimo de 15 euros, y luego, a partir de 10.000 euros cobra un 0,2%. Así que la orden de compra óptima está justo por debajo de los 10.000 euros.

c. Ahorro periódico modesto. Por comparación con el caso (b) anterior, serían ahorros sensiblemente inferiores a 10.000 euros cada 6 meses (o sea, la mayoría de los mortales). Para estos casos, como veremos a continuación, propondremos fondos de inversión como producto intermedio o “puente” hasta consolidar cantidades óptimas para entrar en ETFs, según se ha explicado en (b).

3. Los pasos a seguir

A continuación, explicamos, de forma esquemática, cómo proponemos proceder según lo ya descrito. Los párrafos que siguen al esquema contienen las notas explicativas.


Nota a:

Quien no se pueda permitir dejar su inversión tranquila al menos 15 años habrá de descartar la renta variable y las inversiones que no sean en su divisa doméstica (en nuestro caso, el euro). De lo contrario, es posible (si bien no necesariamente probable, pues dependerá del plazo) que al final (descontada inflación, etc.) tenga menos dinero que el que invirtió (nos remitimos a la gráfica anterior sobre el plazo).

¿Qué alternativas tenemos en estos casos? ¿Renta fija? Pues, lamentablemente, tal y como están los tipos de interés para el Euro, los retornos de los bonos de grado de inversión (es decir, excluyendo “bonos basura”) son más bien cero o, incluso, negativos.

Por poner un ejemplo: Hemos hecho una búsqueda en nuestro comercializador de bonos de cabecera (Auriga) para invertir a 5 años (es decir, vencimientos en 2024) en bonos en euros. Vemos lo siguiente:

- Los bonos de gobiernos, en euros, con vencimientos en 2024, cotizan (en el momento de escribir esta entrada) de tal forma que tienen todos rentabilidades negativas. Excepciones: Grecia e Italia con un 1% - 1,5% de retorno anual (antes de comisiones).
- Si nos vamos al sector financiero, los únicos bonos en euros que rentan algo (1 y pico) a este plazo son los emitidos por bancos italianos (Intesa San Paolo, que con calificación crediticia BBB está sólo ligeramente por encima de un bono basura).
- Todo lo demás que hemos encontrado, salvo bonos “high yield” (basura, es decir, por debajo de triple B), está igualmente en rentabilidades inferiores al 1% (Volkswagen, Arcelor, Deutsche Post…).

¿Y si compramos renta fija en otra divisa? Pues, efectivamente, los bonos en dólares están dando retornos ligeramente más altos (tesoro americano >2% para vencimientos a 10 años, <2% a 5 años). El problema es que asumir un riesgo-divisa para un dinero que vamos a necesitar no parece lo más recomendable (recordamos que aquí no estamos para especular).

Y, por último, nos quedan las cuentas y los depósitos en euros que, por las mismas razones, apenas van a llegar al 0,5%, o al 1% si cogemos plazos más largos.

Nota b:

En cualquiera de los casos en los que no se vaya a necesitar el capital en el plazo límite que hemos indicado, lo siguiente que hay que hacer es diseñar una cartera objetivo de renta variable. Para ello sugerimos, bien utilizar lo que tenemos en nuestras Carteras ejemplo, o bien hacernos una sencilla nosotros mismos atendiendo a los siguientes principios:

1. Usar ETFs mejor que fondos (son más baratos, siempre que nuestro bróker o banco no nos cobre custodia, y hay mucha más variedad si queremos ir a factores value, dividendo, etc.) – ver entradas anteriores al respecto. Sólo usaremos fondos de inversión en este caso: si tenemos ya inversiones anteriores en fondos con plusvalías fiscales acumuladas (venderlos supondría pagar impuestos por las mismas), en cuyo caso sugeriríamos seguir con fondos para estas cantidades, ya que podemos traspasar a los fondos que nos interese sin tributar.

2. Diversificar nuestra renta variable geográficamente y por divisa (recomendamos revisar nuestras entradas anteriores). Si utilizamos un vehículo diferente para cada región (ver ejemplos abajo), podremos, además priorizar las entradas donde las compras están más baratas (ver post anterior).

3. Minimizar los costes recurrentes (ver post anterior).

4. Salvo circunstancias fiscales especiales, será más ventajoso ir a productos de acumulación en lugar de distribución (ver post anterior).

Ejemplos para no complicarse mucho:

Cartera sencilla: un solo vehículo (acumulación)
Cartera con discriminación geográfica (acumulación)
Broad (sin factor Smart beta)
ETFs:
 • IE00B3YLTY66 SPDR MSCI ACWI IMI UCITS ETF (TER 0,40%)
 

Fondos:
 • LU0996182563 Amundi Is Msci World Ae-C (TER 0,30%)1
  
ETFs:
 • IE00B4K48X80 iShares Core MSCI Europe UCITS ETF EUR (Acc) (TER 0,12%
)2 
 • IE00B5BMR087 iShares Core S&P 500 UCITS ETF (Acc) (TER 0,07%)3
 • IE00B4L5YX21 iShares Core MSCI Japan IMI UCITS ETF (TER 0,15%)4 
IE00BKM4GZ66 Shares Core MSCI Emerging Markets IMI UCITS ETF (TER 0,18%)

Fondos:
 
 • LU0389811885 Amundi Is Msci Europe Ae-C (TER 0,30%)2
 • LU0996179007 Amundi Is Sp 500 Ae-C (TER 0,30%)3
 LU0996180864 Amundi Is Msci Japan Ae-C Eur (TER 0,30%)4 
 LU0996177134 Amundi Is Msci Emerging Markets Ae-C (TER 0,45%)
Factor Value
ETFs:
 • IE00BP3QZB59 iShares Edge MSCI World Value Factor UCITS ETF (TER 0,30%
)1
 

Fondos: N/A
ETFs5:
 IE00BQN1K901 iShares Edge MSCI Europe Value Factor UCITS ETF (TER 0,25%)2
 • IE00BD1F4M44 iShares Edge MSCI USA Value Factor UCITS ETF (TER 0,20%)3
 • IE00BG0SKF03 iShares Edge MSCI EM Value Factor UCITS ETF USD(Acc) (TER 0,40%)

Fondos: N/A
Factor Dividendo
ETFs:
 • IE00B8GKDB10 Vanguard FTSE All-World High Dividend Yield UCITS ETF (TER 0,29%)
6 
 

Fondos: N/A
ETFs: 
 • LU1681041973 Amundi MSCI Europe High Dividend Factor UCITS ETF - EUR (C)  (TER 0,23%)2,7
 IE00BYXVGY31 Fidelity US Quality Income UCITS ETF (Acc) (TER 0,30%)3
 • DE000A142K78 WisdomTree Japan Equity UCITS ETF JPY Acc (TER 0,40%)4
 IE00BYSX4846 Fidelity Emerging Markets Quality Income UCITS ETF (TER 0,50%)

Fondos: N/A

1 No incluye emergentes. 
2 Lleva un 25% de UK – existen alternativas sólo con zona euro. 
3 Esta cartera sólo lleva EEUU como Norte América (excluye Canadá).
4 Esta cartera deja fuera una parte de Asia-Pacífico (se podría añadir “AP ex-Japan”).    
5 En esta cartera faltaría Asia-Pacífico (Japón, Australia…)
6 Vehículo no de acumulación, sino de distribución.
7 ETF sintético

Nota c:

Para los casos en que no se trate de ahorro periódico, sino más bien la colocación de un capital existente, la recomendación es diversificar las entradas (escalonarlas) atendiendo, si es posible, a la valoración de los mercados en cada región. Recomendamos revisar el post anterior al respecto.

Nota d:

Como se explicó en el apartado anterior sobre “El origen de la inversión o la forma de ahorro”, según la estructura de costes de compra de nuestro bróker/banco, existe un monto óptimo para poner nuestras órdenes de compra cuando invertimos en ETFs. Si alguien tiene suficiente capacidad de ahorro, se trata simplemente de cuadrar, más o menos, las compras periódicas de participaciones en lso ETFs de la cartera, con dicho ahorro (por ejemplo, 9.000 euros semestralmente). Para las situaciones (la mayoría) en que la capacidad de ahorro sea menor, estaríamos en el otro caso de nuestra guía (ver nota e).

Nota e:

Se trata de aprovechar que los Fondos de inversión (aunque no sean generalmente nuestra opción preferida para nuestra cartera permanente a largo plazo) no tienen comisiones de entrada ni de salida (los ETFs, que tienen ventajas de coste a largo plazo, sí que tienen costes de entrada y, además, con unos mínimos independientes del montante de la compra). En los casos en los que nuestro ahorro periódico sea inferior al óptimo que hemos determinado como límite mínimo para entrar en ETFs, lo que podremos hacer es ir acumulando importes, por pequeños que sean, en un fondo de inversión equivalente.

Por ejemplo: Podremos meter 250 euros al mes en nuestro fondo Amundi Is Msci World Ae-C (o en Amundi Is Msci Emerging Markets Ae-C, pues los mercados emergentes parece que están comparativamente más baratos, ver post anterior). Al cabo de 3 años tendremos con toda probabilidad una cantidad que permita, sin que el mínimo óptimo de compra sea ya un problema, pasarlo a un ETF y beneficiarnos de el TER más barato de éste a largo plazo.

¿Y después?


Pues, como ya hemos visto en entradas anteriores: no hay por qué tocar la cartera de renta variable una vez invertida (salvo circunstancias excepcionales o, por ejemplo, si vemos que conviene sustituir un ETF por otro equivalente más barato - cosas así). Al fin y al cabo, si hemos comprado un ETF a un PE ratio interesante (15 o menos – ver entradas anteriores), seremos partícipes, de forma indefinida, de unos beneficios empresariales de, al menos, el 7% (el inverso de la PE ratio) de lo que hemos invertido. Evidentemente los beneficios empresariales fluctúan a nivel individual, pero por eso diversificamos tanto, de forma que en el conjunto no se note demasiado. Además, a largo plazo, la economía global crece, y, adicionalmente, nuestra inversión, con el tiempo, va reflejando un valor que se actualiza con la inflación. Por supuesto que veremos el precio de nuestros fondos/ETFs fluctuar según el tono del mercado – pero eso es ruido a corto plazo (véase la última entrada sobre el modelo de retorno).


"Es imposible que un hombre aprenda lo que cree que sabe" - Epicteto



1 comentario:

  1. Brutal articulo!!!!
    Mi enhorabuena, sigo tu blog y me parece de los mejores sobre inversion.
    Un saludo

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